-Hay un problema severo con la inteligencia policial; no es capaz de adelantarse a los hechos delictuales.

¿No debiera tener el Ministerio del Interior un sistema eficaz al respecto?

-Definitivamente, hemos hecho un esfuerzo inmenso. La principal fuente de información e inteligencia no está en el Gobierno, sino en Carabineros e Investigaciones. Querríamos saber quiénes son los que durante 10 años han colocado bombas en nuestras ciudades; quiénes son los que el año pasado aprovecharon cada movilización para cometer delitos; quiénes son los que, en nuestra opinión, están cometiendo incendios de forma intencional.

(Presidente Sebastián Piñera en entrevista de El Mercurio. Domingo, 29 de enero de 2012)

“Nosotros (el gobierno) no generamos información, sólo aportamos” a la justicia, en donde “nos dieron la razón” comprobando que los hechos eran intencionales, “aunque la Radio Bío-Bío no lo quiera entender”, puntualizó Ubilla.

(Subsecretario del Ministerio del Interior Rodrigo Ubilla, Radio Bío Bío, jueves 9 de febrero 2012)


Frente a la insistencia de altas autoridades del Gobierno de Chile en negar la disponibilidad de inteligencia fuera del ámbito policial y enfatizar las falencias de ésta, creo necesario realizar algunos comentarios frente a una situación a lo menos curiosa.

La Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) es un organismo público del Estado que tiene por función asesorar a las más altas autoridades políticas del país, brindando información útil para la toma de decisiones. Fue institucionalizada el año 2004 con la Ley de Inteligencia Nacional 19.974.

Dicha Ley es clara en indicar que “Inteligencia” es la actividad relacionada con “el proceso sistemático de recolección, evaluación y análisis de información, cuya finalidad es producir conocimiento útil para la toma de decisiones”. En síntesis, su función principal es la GENERACIÓN de INFORMACIÓN.

La misma Ley establece que la ANI es un “servicio público centralizado, de carácter técnico y especializado, que estará sometido a la dependencia del Presidente de la República a través del Ministro del Interior, cuyo objetivo será producir inteligencia para asesorar al Presidente de la República y a los diversos niveles superiores de conducción del Estado, en conformidad a la presente ley”.

Hasta este gobierno, ninguna autoridad política había desconocido el rol de la ANI, incluso al punto de soslayar su existencia. Cuando el Presidente desliza en sus declaraciones que “la principal fuente de información no está en el gobierno”… para tratar asuntos tales como el denominado “caso Bombas”, es un indicador que la ANI no juega un rol en este tipo de temas, pese a que a lo menos debería mantener un canal de coordinación con las otras instituciones que integran el Sistema de Inteligencia del Estado (SIE). La pregunta es ¿son las autoridades políticas las que están desperfilando a la ANI o es una condición que la propia Agencia se ha forjado en lo que va de gobierno?

El SIE es encabezado por la ANI y, más concretamente por su Director, quien debe coordinar y orientar el esfuerzo de búsqueda de información para los diferentes servicios, tanto policiales como militares. El único servicio que tiene por ley relación directa con el Presidente es la ANI, lo que hace que su pérdida de peso específico deje al SIE sin un eslabón muy central en la contribución a la toma de decisiones.

Cuando un servicio de inteligencia es desconocido o tal vez incluso ignorado por el principal destinatario, en este caso el Presidente de la República, pierde todo sentido y ascendiente. ¿Cuál es el propósito de la inteligencia si los canales de información no se completan? Tal vez la fiebre de los supuestos espías de verano no es más que un signo de las debilidades actuales de la ANI y el SIE…Si no existe el servicio es obvio que tampoco pueden haber espías.

Como el lector se dará cuenta, este parece ser un tema que tiene mucho debate por delante, por este motivo, les invitamos especialmente en esta oportunidad, a expresarse y a comentar qué opina de este singular hecho a través de nuestro Facebook:

https://www.facebook.com/pages/wwwaainteligenciacl/58031231889

Por su atención, muchas gracias!

Andrea Lodeiro E.

Directora de la Revista AAInteligencia

www.aainteligencia.cl

PDTA: La información útil –que es la Inteligencia pertinente en este caso, a los escenarios de seguridad interna y externa- (ámbito Político Estratégico) es producida por la ANI, a través de la recolección de información, que incluye lo que cada organismo sectorial aporta, más lo que aporta el trabajo de análisis, y eso se remite OPORTUNAMENTE al usuario principal -que es el Presidente-; requirente de información para tomar sus decisiones y conocer las amenazas u oportunidades de carácter interno y externo.

Según la Ley 19.974:

Artículo 8º.- Corresponderán a la Agencia Nacional de Inteligencia, en adelante la Agencia, las siguientes funciones:

a) Recolectar y procesar información de todos los ámbitos del nivel nacional e internacional, con el fin de producir inteligencia y de efectuar apreciaciones globales y sectoriales, de acuerdo con los requerimientos efectuados por el Presidente de la República.

b) Elaborar informes periódicos de inteligencia, de carácter secreto, que se remitirán al Presidente de la República y a los ministerios u organismos que él determine.

c) Proponer normas y procedimientos de protección de los sistemas de información crítica del Estado.

d) Requerir de los organismos de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, así como de la Dirección Nacional de Gendarmería, la información que sea del ámbito de responsabilidad de estas instituciones y que sea de competencia de la Agencia, a través del canal técnico correspondiente. Los mencionados organismos estarán obligados a suministrar los antecedentes e informes en los mismos términos en que les sean solicitados.

e) Requerir de los servicios de la Administración del Estado comprendidos en el artículo 1° de la ley Nº 18.575 los antecedentes e informes que estime necesarios para el cumplimiento de sus objetivos, como asimismo, de las empresas o instituciones en que el Estado tenga aportes, participación o representación mayoritarios. Los mencionados organismos estarán obligados a suministrar los antecedentes e informes en los mismos términos en que les sean solicitados, a través de la respectiva jefatura superior u órgano de dirección, según corresponda.

f) Disponer la aplicación de medidas de inteligencia, con objeto de detectar, neutralizar y contrarrestar las acciones de grupos terroristas, nacionales o internacionales, y de organizaciones criminales transnacionales.

g) Disponer la aplicación de medidas de contrainteligencia, con el propósito de detectar, neutralizar y contrarrestar las actividades de inteligencia desarrolladas por grupos nacionales o extranjeros, o sus agentes, excluyendo las del inciso segundo del artículo 20.