SEGURIDAD ECONÓMICA, UN ASUNTO DE INTERÉS

Por: Álvaro José Venegas González

Bogotá D.C., Colombia.

 

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La captura del “Canciller” de las Farc, Rodrigo Granda; la interrumpida mediación de Chávez para la liberación de los secuestrados por las Farc; la muerte del integrante del secretariado de las Farc, Raúl Reyes; la tenencia de armamento venezolano en manos de ese grupo armado ilegal y la decisión del Gobierno de Colombia por acordar la presencia militar estadounidense en territorio colombiano, son los  antecedentes de mayor importancia y de raíces profundas que han dado soporte a una nueva y sostenida crisis comercial con el hermano país venezolano.

 

A mi juicio, el derecho que le asiste a Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, al imponer de manera consciente y deliberada la restricción a las operaciones comerciales con Colombia a pesar de las negativas consecuencias económico-sociales que esta decisión genere, seguirá alimentando la incertidumbre en la frontera y en el interior del país en menoscabo de la seguridad económica, garante en la construcción de condiciones que fomenten mayores oportunidades laborales e ingresos y que son una constante preocupación ciudadana, deseosa de un bienestar regional y nacional.

 

Aunque esta amenaza real no compromete la integridad territorial y la soberanía por ser distinta a las situaciones de orden estratégico militar (desarrollo de capacidad bélica, hipótesis de guerra, conquista geográfica, etc.), si debilita la dinámica y entorpece el manejo de la ECONOMÍA LICITA NACIONAL, encaminada en buscar un crecimiento y desarrollo promotor de la seguridad, que al mismo tiempo, es la fortaleza a nuestra capacidad defensiva ajena a utilizar la agresión, en nombre de una ideología política que justifique un proceso desestabilizador en Venezuela.

 

A causa de la anterior decisión contraria a los intereses y aspiraciones de la nación colombiana,  y ante las pretensiones de un actor externo que no hostiga a escondidas, sino que abiertamente torpedea una gobernabilidad que tiene entre otros objetivos, mejorar la capacidad de gobernar con eficiencia para salir avante frente a la actual coyuntura económica mundial, considero, que las disposiciones del mandatario venezolano no harán que eleven su prestigio, pues sus maniobras propias de actores hegemónicos, a los que él critica incesantemente, revelan la intensión por generar altos sacrificios en sus gobernados y pérdidas que deban injustamente afrontar los agentes económicos (familias, empresas y Estados) de ambas naciones.

 

Chávez debe entender que nuestras economías son complementarias y que la seguridad de su nación también conviene orientarla en la prevención de problemas económicos, omisión que hará vulnerable su gobierno ante la no respuesta anticipada a los riesgos emergentes de esa naturaleza.

 

Para terminar, deben de interesar las palabras del fallecido economista Milton Friedman que afirmaba: “La libertad económica es un requisito esencial para la libertad política, ya que la asociación del poder político y económico en las mismas manos es una combinación segura para llegar a la tiranía”, pensamiento, que de una u otra manera encaja con el gobernante del vecino país.

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